02 | Septiembre | 2015

Volver a capacitarse en GUTENBERG, volver al hogar…

Del Sistema Dual al curso de Tecnólogos

 

De lo que significa egresar de GUTENBERG para insertarse en el ámbito laboral, hay muchos testimonios como también de la fuerte vinculación que queda establecida con la institución no importa cuántos años hayan pasado desde que se dejaron sus aulas.


Ya adolescente, Gustavo Ernesto Castillo, sintió que trabajar en la construcción como su padre no era lo suyo, le gustaban las cosas de la mecánica. Quería estudiar pero tenía también que trabajar, por un amigo lo tomaron como aprendiz en una imprenta de Bernal, para hacer trabajos manuales de acabado pero, por su disposición y habilidad, lo pusieron a colaborar en el manejo de una máquina impresora offset. Eso lo entusiasmó, y el mismo amigo le contó de la posibilidad de estudiar y trabajar a la vez ingresando al Sistema Dual de GUTENBERG. Mandó una carta solicitando ingresar y lo aceptaron.


Fue un año de actividad intenso, 6 horas en el taller trabajando y 4 horas cursando en GUTENBERG. Sin embargo, a Gustavo le encantaba. Y le resultó muy provechoso. Rápidamente ingresó a trabajar y en las empresas que estuvo avanzaba por estar muy bien conceptuado. “En GUTENBERG, aprendí a manejar las impresoras offset y a saber por qué funcionan como lo hacen, entonces, si hay un problema, sé darme cuenta por qué sucede y muchas veces sé cómo solucionarlo”.


Cambió de empresas, no muchas veces, por propia voluntad. Por mejores horarios, por menores distancias para ir de su casa al trabajo y, muy especialmente, para tomar contacto con máquinas de tecnología más avanzada. De esa manera buscaba capacitarse, “Es una lástima que, en general, las empresas no mandan al personal a capacitarse en GUTENBERG”.


En la última empresa donde trabajó, se adquirieron dos modernas impresoras, una de origen japonés. Gustavo aprendió tan bien a manejarla que la firma proveedora le ofreció que en sus vacaciones, que estaban próximas, se trasladara a Perú para capacitar a los operarios de una imprenta limeña que había comprado ese mismo modelo de máquina. “Fueron 10 días muy buenos, me trataron muy bien”. Recuerda Gustavo. Sin embargo, es una pena que poco después tuvo una experiencia negativa. Por primera vez en su vida, lo despidieron.


Ese hecho lo desconcertó. Perplejo y con incertidumbre, una de las primeras cosas que hizo fue comunicarse con GUTENBERG. Cuando María Pía Doldan lo atendió, Gustavo se emocionó: “Parecía que me hubiera ido ayer”. Rápidamente se llenaron todas las formalidades y se hicieron las evaluaciones correspondientes. María Pía, no solo lo confortó sino que lo aconsejó que, mientras surgía una oferta laboral adecuada, se perfeccionase en su especialidad de Maquinista Impresor Offset haciendo el curso – sin cargo – de Tecnólogo.


Se cumplía un gran deseo de Gustavo: capacitarse, actualizar conocimientos. “Voy a aprender muchas cosas nuevas que aparecieron desde que dejé el Dual hasta ahora”. Y agrega: “Es muy importante en este momento, tener la posibilidad de cumplir una obligación, de estar ocupado”.


La inscripción en el curso de Tecnólogos lo puso a Gustavo en contacto con algunos de los docentes que había conocido en su época del Dual. “¡Cómo me recibieron todos! Se acordaban de mí… y bien… y me lo demostraban!”.


GUTENBERG es un puente laboral y es mucho más, es una comunidad de personas. Un aspecto que le hace exclamar a Gustavo: “¡Es como volver al hogar y que te reciban con los brazos abiertos!”.