16 | Mayo | 2013

El primer paso para plasmar la consistencia del color en la producción de una pieza gráfica

La etapa del proceso creativo

 



Lograr la consistencia de color al producir una pieza gráfica es el gran desafío que hay que enfrentar y para concretarlo con éxito deben cumplirse con los pasos que marca el proceso creativo, sobre el cual en GUTENBERG se han desarrollado importantes proyectos.


El proceso técnico de impresión orientado a la consistencia de color de una pieza gráfica se inicia con una serie importante de pasos que integran el proceso creativo, el primero de los cuales es la elección del soporte de impresión.



El segundo paso es la selección del sistema de impresión, que dependerá de la producción total requerida. Una vez que se ha seleccionado el sistema de impresión se establece a qué tipos de estándares técnicos va a responder la evaluación técnica de la producción realizada.

Es posible seleccionar normativas que respondan a estándares norteamericanos, europeos, japoneses, o a estándares propios de la empresa.

La relación entre los dos primeros pasos es importante, porque el soporte seleccionado deberá cumplir las exigencias técnicas de la norma de impresión.

Para este manual(1) se han seleccionado los estándares gráficos europeos. Las normas gráficas correspondientes a los procesos de impresión son las normas ISO 12647 que están compuestas por 8 partes. Si el trabajo va a imprimirse en Offset será seleccionada la parte 2, pero si se imprimiera en Flexografía se seleccionaría la parte 6.


Etapa de diseño
Una vez que se ha seleccionado el soporte y el sistema de impresión— y por lo tanto las tintas, que quedan determinadas por la norma de impresión—, comienzan a influir todas las decisiones que tome el diseñador para conformar el archivo digital que enviará a preimpresión.

¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que no es lo mismo que el diseñador prepare un archivo para imprimir en offset que en huecograbado. Las condiciones técnicas para preparar un archivo para los distintos sistemas de impresión responderán a la norma de impresión seleccionada. 

Como lo que se quiere evaluar es la consistencia de color, si no se tiene en cuenta este aspecto y la transformación de las imágenes de RGB a CMYK no es la correcta, se cometerá un error que atentará contra dicha consistencia en la impresión.

En esta instancia lo que se oye casi siempre es que el diseñador no sabe dónde o en qué sistema de impresión se imprimirá el archivo. Frente a esto hay dos respuestas posibles: seguir trabajando de esa manera sin la exigencia posterior de mantener la consistencia de color, o cambiar la forma de trabajo.

Este cambio en la mayoría de los casos sólo implica asesorarse. Aunque es cierto que muchas veces el diseñador no sabe a qué empresa de impresión se llevará su trabajo, puede informarse sobre el sistema de impresión que se utilizará. Este es el aspecto que la estandarización permite resolver. Los puntos críticos que afectan directamente a la consistencia de color en esta etapa son:
Los formatos y modos de color con que se le entregan al diseñador las imágenes obtenidas por escáneres o de un fotógrafo profesional.
La visualización en el monitor del archivo de trabajo.
• La parametrización de los programas de diseño de acuerdo al sistema a de impresión.
• La conversión de color de RGB a CMYK.
• El tipo de formato del archivo final.

Entre estos puntos críticos hay que distinguir dos clases: aquellos que son dependientes del sistema de impresión seleccionado y aquellos que son independientes del mismo.


La transformación de RGB a CMYK depende del sistema de impresión seleccionado, al igual que la parametrización de los programas que se usan en esta etapa del flujo del trabajo gráfico. Pero son independientes del mismo las condiciones técnicas que deben cumplir los monitores para la visualización de las imágenes en gráfica, determinadas por la norma ISO 12646. Estas condiciones son críticas para la consistencia de color dado que la representación de los archivos en los monitores dependerá de sus características técnicas y de la capacidad y estabilidad colorimétrica que tengan. En el mercado existe hoy en día una multitud de clases de monitores. El objetivo de la normativa correspondiente es que si se va a visualizar y corregir un archivo colorimétricamente, lo primero que debe exigirse es el aseguramiento colorimétrico de su representación. En caso de que dicha representación no esté garantizada y se corrija el archivo, se puede cometer un error que atentará contra la consistencia de color porque el monitor no representa fielmente los colores. Pero si no se corrige también se cometerá un error, dado que se considerará correcta la representación del archivo cuando en realidad no lo es.

La norma ISO 12646 y la norma ISO 3664 garantizan la correcta visualización de archivos en un monitor, y han sido elegidas como normas objetivo para este manual.  

Una vez garantizada la visualización de los archivos en el monitor, se podrá realizar el correcto control de las imágenes digitales provenientes de los fotógrafos, de los bancos de imágenes, etc. En caso de que las imágenes no sean óptimas para su reproducción  será imposible obtener un impreso de calidad. Es por ello que este manual (1)planteará algunas técnicas sencillas de control de imágenes, de control de archivos abiertos y de archivos PDF, que si bien no forman parte de las normas seleccionadas en este proyecto, son piezas fundamentales y complementarias a la hora de enfocar un proceso de impresión orientado a la consistencia del color.


Etapa de preimpresión
Una vez que el archivo pasa a preimpresión el ripiado del archivo es otro paso crítico a la hora de mantener la consistencia de color. En dicho proceso se especifican, de acuerdo con el sistema de impresión seleccionado, la separación de color, la cantidad de colores, el tipo de trama, las formas de los puntos que conforman la misma, etc. Estos aspectos dependen de si el sistema de impresión, con sus valores y tolerancias, están establecidos en la norma seleccionada.

De nuevo se puede observar cómo influye el sistema de impresión en las etapas previas.



Otra de las tareas propias de preimpresión es la obtención de las formas impresoras y las pruebas color conforme o de contrato.

La norma de impresión exige que la impresora sea capaz de reproducir 100 valores tonales. Hay una normativa que establece tres criterios para la obtención de planchas cuando se trabaja con la tecnología computer to plate (CtP): la ISO 10128. Es una norma complementaria pero necesaria para lograr lo exigido por la norma de impresión seleccionada.

La prueba de contrato debe responder a la norma ISO 12647–7, que exige que una prueba color conforme tenga una etiqueta que informe qué sistema de impresión está simulando.

Etapa de impresión
Cuando el trabajo llega a impresión se han tenido en cuenta todas las posibles causas que podrían afectar a la consistencia de color en las etapas anteriores. A partir de aquí, solo queda acotar las variables posibles aportadas por esta última etapa.





Tal como se había mencionado en un principio existe la norma para el control de proceso del sistema de impresión seleccionado. En esta etapa se verifican los parámetros de impresión, como por ejemplo los valores colorimétricos y la ganancia de punto de las tiras de control. Esto permite al impresor cerrar la última etapa del control del flujo de trabajo gráfico que comenzó con el proceso creativo. Así el cliente obtendrá un producto impreso que responde a un estándar internacional —Figura CI.05—.

(1) Manual…

Sobre estas cuestiones, y mucho más, se verá en el 7º Foro del Color, jueves 27 y viernes 28 de junio. Por eso es recomendable INSCRIBIRSE YA. La capacidad del auditorio GUTENBERG es limitada.