21 | Febrero | 2014

El día en que Coca-Cola cambió de nombre

Invitación a personalizar transformando un producto “descartable” en “conservable”

 


Primero en Australia y después en el Reino Unido, la campaña “Share a Coke” de Coca-Cola eliminó su nombre  en las etiquetas y lo cambió por los nombres más populares de sus eventuales consumidores. Un recurso creativo más para asegurar el futuro de la industria gráfica.


En diciembre de 2013, el analista internacional Smithers Pira previó un crecimiento anual del 2 por ciento para el sector de la impresión hasta 2018. Este crecimiento estará impulsado por el crecimiento de las economías en transición, así como de las oportunidades de añadir valor. La clave está en convertir la impresión en algo más que tinta sobre una hoja de papel y en su lugar desarrollar aplicaciones en el "producto" impreso que sean verdaderamente valiosas.

Algunos de los ejemplos destacados para lograr esa meta son la evolución de campos como la electrónica impresa, impresión en 3D y, por supuesto, los multimedia. Sin embargo, no es sólo en estas áreas de innovación tecnológica que se están creando aplicaciones impresas de valor, a veces utilizando creativamente tecnologías consolidadas se convierte la impresión de algo descartable en un objeto imprescindible de conservar. Como lo ilustra el “caso Coca-Cola”:

Esta es la historia de la gaseosa más famosa de la historia. Su nombre es conocido en los lugares más inhóspitos del planeta. Todo el mundo la conoce incluso hay quienes veneran su nombre: Coca-Cola; Coke en su forma abreviada y coloquial. Y así, con los años, la marca de la chispa de la vida se ha convertido en leyenda. Y cuando ya se es un mito, ¿para qué cambiar el nombre? ¿Quién se atrevería a cometer esa osadía? Solo hay una repuesta, a la mente perturbada de un publicista. Así un buen día y con más de 125 años de historia, Coca-Cola ha dejado de llamarse Coca-Cola para denominarse Joe, Sandy, Emma, Alex, Nadia, Karen…

Efectivamente, Coca-Cola deja de ser [temporalmente] Coca-Cola. Las curvas de su botella y del letterring con el que la marca rubrica sus etiquetas desde 1915 le han llevado a ocupar el primer puesto en el Top Ten de las Celebrities del Packaging.Sin embargo, por primera vez, la compañía en Reino Unido ha eliminado el nombre de su etiqueta para cambiarlo por uno de los 150 nombres más populares, desde Aaron a Zoe. El icono se rompe. La pregunta es: cuando se es el rey ¿para qué cambiar?

Este hecho no esconde misterio alguno. La lógica nos lleva a pensar que se trata de dar un pequeño empujón a la notoriedad del refresco ahora que la campaña veraniega está a la vuelta de la esquina. En todo caso, la iniciativa, llamada Share a Coke, no es nueva –ya se llevó a cabo en 2011 en el mercado australiano– y sólo estará vigente durante un periodo limitado de tiempo en el que sustituirá el clásico etiquetado de Coca-Cola por nombres propios en los envases de 375 y 500 mililitros, según publica The Drum.

La campaña Share a Coke quiere ser una invitación a compartir una Coca-Cola con familiares y amigos a través de la personalización del producto. Para aquellos cuyos nombres no están disponibles entre los 150 seleccionados, Coca-Cola les da la oportunidad de crear su propio diseño personalizado a través de la página en Facebook creada para la ocasión. Esta campaña de revitalización se traslada, como ya sucedió con su homóloga australiana, a las redes sociales en un intento de viralización.

¡!!!Y también en Argentina!!!
Para conocer la campaña “Hacer posible lo imposible” con envases personalizados de Coca-Cola:

http://cocacoladeargentina.com.ar/prensa/coca-cola-zero-lanza-una-edicion-de-envases-personalizados/


Ver igualmente: http://www.packagingeurope.com/Packaging-Europe-News/56923/Transforming-Print-into-Value.html