15 | Septiembre | 2015

Aprender como persona a crecer profesionalmente

La experiencia de capacitarse en GUTENBERG

 

Los egresados, como Ignacio Esteban Repetto, marcan como característica esencial la relación personalizada que tanto docentes como personal administrativo le brinda a cada alumno creando lazos de por vida.


Desde chico a Ignacio Esteban Repetto le entusiasmaba la técnica. Por eso empezó a cursar el secundario con esa orientación. Pero ese primer año no llenó sus expectativas. Un amigo le habló de lo interesante que es desenvolverse en la industria gráfica y de lo bien que se la aprendía en Fundación Gutenberg. Se acercó entonces, acompañado por su padre a conocer el colegio Juan Gutenberg. Le encantaron las instalaciones y las máquinas con las que iba a capacitarse. Sin embargo, lo más fuerte, Ignacio lo señala, fue la forma en que lo recibieron, “como a una persona, no como a un alumno más”. Y esa impresión se potenció aún más. El entonces director del colegio, Vidal Ochoa reconoció a su padre como un antiguo alumno en otra escuela.

Con entusiasmo Ignacio recuerda sus días como alumnos. El clima de abierta camaradería, la dedicación de los profesores para transmitir conocimientos y también la afición por la industria gráfica y por producirla cada vez con mayor esmero. Disfrutaba quedarse después de hora reacondicionando las máquinas junto con sus instructores.

Todavía GUTENBERG le iba a dar otra prueba de lo que cada alumno representa individualmente. Teniendo que cursar el último año, Ignacio vio que debía ayudar a su familia, no solo para pagar sus estudios. Tenía que trabajar, y GUTENBERG lo ayudó. Responsable del área de Orientación Profesional, María Pía Doldan, le consiguió una ocupación en una planta gráfica en un horario que no obstruyese sus estudios. Ignacio enfatiza el apoyo de los profesores que sabían el esfuerzo que estaba realizando y resalta en particular el respaldo que el Lic. Roberto Candiano, ya entonces rector de la institución, le brindó.

Así pudo Ignacio recibir en 2004 su título de “Técnico en Industria y Artes Gráficas” que el Colegio Juan Gutenberg le entregó. Un título que le permitió tener siempre trabajo y desde 2005, en la empresa donde se desempeña, pasar de asistente a jefe de producción.

Cuenta sonriente que, al principio, en esa planta, sus compañeros de mayor edad y experiencia le hacían bromas por ser tan joven y ya con título. Ignacio les respondía demostrándoles que, al haber obtenido ese título, él había aprendido el cómo y, a la vez, el por qué. De esa manera fue ganando ascendencia y una de las formas en que la invirtió, y la invierte, es aconsejando a los operarios a que mejoren sus habilidades capacitándose en los cursos de GUTENBERG.

Manteniendo siempre la vinculación con GUTENBERG, Ignacio está al corriente de los avances que se dan en la industria de la comunicación gráfica. En los últimos años especialmente a través de los medios electrónicos. Ése es, probablemente, uno de los estímulos que lo están haciendo madurar una decisión: cursar la Licenciatura en Gestión Gráfica.

“Tengo que hablarlo con Hernán (Verano)”. Siempre GUTENBERG es el referente, el punto de apoyo. Porque es GUTENBERG, e Ignacio es el primero en reconocerlo, que sembró en él, en forma personal, la vocación de avanzar profesionalmente cada vez más y mejor.